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Para empezar, lo más importante es contar con el asesoramiento de profesionales especializados en la Ley de Segunda Oportunidad. buscamos la solución jurídica más adecuada y acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso, a través de una relación basada en la confianza y la transparencia.
El principal requisito para poder ampararse en esta Ley es que el deudor sea un deudor de “buena fe”. A estos efectos, se entiende que un deudor es de buena fe si cumple con estos requisitos:

1. Que no haya sido declarado culpable en un concurso de acreedores, o lo que es lo mismo, que su insolvencia no sea ocasionada por culpa grave o dolo o con tal de defraudar a los acreedores.

2. Haber negociado previamente con los acreedores para llegar a un acuerdo extrajudicial y que no haya sido posible por su situación económica.

3. Que las deudas no superen los 5 millones de euros.

4.  Que la pyme no tenga más de 50 trabajadores. 

5. Que, en los últimos 10 años, el deudor no haya sido condenado por falsedad documental, delitos contra el orden socioeconómico, contra el patrimonio, contra Hacienda o Seguridad Social, o contra los empleados.

6. Que en los cuatro años inmediatamente anteriores a su situación de insolvencia no haya rechazado una oferta de empleo adecuada a su capacidad.

7. Que, en los últimos 5 años anteriores a la solicitud de este procedimiento, eldeudor no se haya beneficiado ya de esta Ley de Segunda Oportunidad.

8. Aceptar el Plan de Pagos que se propone en esta condonación legal.

9. Aceptar la inscripción en el Registro Público Concursal de la resolución favorable. 

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